La mar no deja de ser nunca,
es ella siempre
desparramada en la orilla.
sábado 7 de noviembre de 2009
Incorporación de laa mujer al mercado laboral.
Sé que lo que tengo en las manos
es nitroglicerina sin fermentación de algas,
puede explotar en cualquier momento
desmembrando mi cuerpo,
pero aquí está, aquí la pongo:
o el Estado asume la conservación
de la especie, proceso de alimentación
e higiene de los espacios íntimos;
o reduce la jornada laboral a la mitad
con igual poder de subsistencia,
o bien, el hombre o la mujer
se queda con sueldo en casa.
Preferible la primera opción.
Y ahora dígase de mí las teorías
lo que quieran, quién aquí habla
lo hace desde su vida en el mercado,
y lo digo de verdad, quiero ser
ama de casa. Somos fuerza de trajo activa,
productora, a su vez tenemos la obligación
de conservarnos para un rendimiento óptimo
y también reproductores, generamos
nueva mano de obra, la cuidamos,
alimentamos hasta su puesta en el mercado.
LLegados aquí, al poco tiempo relegados.
es nitroglicerina sin fermentación de algas,
puede explotar en cualquier momento
desmembrando mi cuerpo,
pero aquí está, aquí la pongo:
o el Estado asume la conservación
de la especie, proceso de alimentación
e higiene de los espacios íntimos;
o reduce la jornada laboral a la mitad
con igual poder de subsistencia,
o bien, el hombre o la mujer
se queda con sueldo en casa.
Preferible la primera opción.
Y ahora dígase de mí las teorías
lo que quieran, quién aquí habla
lo hace desde su vida en el mercado,
y lo digo de verdad, quiero ser
ama de casa. Somos fuerza de trajo activa,
productora, a su vez tenemos la obligación
de conservarnos para un rendimiento óptimo
y también reproductores, generamos
nueva mano de obra, la cuidamos,
alimentamos hasta su puesta en el mercado.
LLegados aquí, al poco tiempo relegados.
Ascendientes.
Con una botella de vino y una copa,
recostada frente al firmamento azul de la noche,
observo a los hombres y mujeres ascendientes,
ya muertos, en mi árbol genealógico. Interesante.
Me seducen más los hombres.
Las mujeres son como yo, buenas y trabajadoras.
Destaco dos, mi padre: revolucionario de roja bandera,
fortaleza y hormigón en mi columna;
y el tío abuelo espiritista de mi madre:
una verguilla de flaco, manojo de huesos
y juguetón que bailaba con mujeres desnudas
la noche de San Juan esperando que hablaran
los espíritus, o en encuentros nocturnos
cuando algún muerto, según él, le pedía
liberar su alma en pena por culpa de la carne.
Y así se divertía el hombre en la aridez de los riscos.
Y si asciendo más atrás, donde la naturaleza de hembra
es como la trajo al mundo, estoy segura
que en alguna mujer también me reencarnaría.
De algún lado ha de venir el canto en las cuerdas
y el canto en las piedras, de padre pero también
de madre a hijo.
Ya después hay en mi árbol dos mujeres
a las que quiero, mi abuela paterna,
mujer de fuerte carácter que jamás se doblegó,
y mi abuela materna, mujer viuda a los treínta
de hombre mujeriego encantador.
recostada frente al firmamento azul de la noche,
observo a los hombres y mujeres ascendientes,
ya muertos, en mi árbol genealógico. Interesante.
Me seducen más los hombres.
Las mujeres son como yo, buenas y trabajadoras.
Destaco dos, mi padre: revolucionario de roja bandera,
fortaleza y hormigón en mi columna;
y el tío abuelo espiritista de mi madre:
una verguilla de flaco, manojo de huesos
y juguetón que bailaba con mujeres desnudas
la noche de San Juan esperando que hablaran
los espíritus, o en encuentros nocturnos
cuando algún muerto, según él, le pedía
liberar su alma en pena por culpa de la carne.
Y así se divertía el hombre en la aridez de los riscos.
Y si asciendo más atrás, donde la naturaleza de hembra
es como la trajo al mundo, estoy segura
que en alguna mujer también me reencarnaría.
De algún lado ha de venir el canto en las cuerdas
y el canto en las piedras, de padre pero también
de madre a hijo.
Ya después hay en mi árbol dos mujeres
a las que quiero, mi abuela paterna,
mujer de fuerte carácter que jamás se doblegó,
y mi abuela materna, mujer viuda a los treínta
de hombre mujeriego encantador.
La noche azul.
Me gusta la luna llena,
reboso con ella.
El agricultor la llama
luna de cosecha
al tener luz con ella
en el campo de noche.
En su luz
la noche es azul.
reboso con ella.
El agricultor la llama
luna de cosecha
al tener luz con ella
en el campo de noche.
En su luz
la noche es azul.
viernes 6 de noviembre de 2009
Un adiós en mi sangre.
Ahora le tengo más miedo a la muerte
después de su última mordida
muy por debajo de mi carne
en mi propia ascendiente
más cercana sangre.
después de su última mordida
muy por debajo de mi carne
en mi propia ascendiente
más cercana sangre.
jueves 5 de noviembre de 2009
Las estrellas del día.
La luz traspasa el aire tibio.
El mar se llena de luces.
Hermoso espejismo
un cielo azul de agua
con estrellas de día.
Un cielo boca arriba.
I
El sol calienta el aire,
y es el mismo sol
el que después lo traspasa
con su luz
llenando de estrellas el agua.
El sol es calor y también luz.
El mar se llena de luces.
Hermoso espejismo
un cielo azul de agua
con estrellas de día.
Un cielo boca arriba.
I
El sol calienta el aire,
y es el mismo sol
el que después lo traspasa
con su luz
llenando de estrellas el agua.
El sol es calor y también luz.
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